Educación Sexual Integral: trabajo final

17 jul

Consignas

 

  1. A partir de la lectura de ley Nacional de ESI y la de la CABA, y de la introducción de los lineamientos curriculares caracterizar el abordaje integral de la Educación Sexual
  2. Leer los propósitos formativos que se mencionan en los lineamientos, elegir dos-
  3. Seleccionar algunos contenidos a través de los cuáles se puedan alcanzar los propósitos elegidos. (elijan de acuerdo al nivel educativo con el cual trabajarán, que lo seleccionado se acerque –en la medida de lo posible-a los contenidos con los que armarán la secuencia de actividades)
  4. Reflexionar acerca de esos contenidos: cómo se sienten para trabajar con ellos?
  5. Conocen algunos materiales que les sirvan para trabajar con esos contenidos?

 

Respuestas

1.

Las instituciones escolares tuvieron siempre un rol fundamental (implícito o explícito) en la conformación de las sexualidades. De manera planificada, implícita y desorganizadamente, emitieron y recibieron mensajes acerca de qué es y cómo se vive la sexualidad. Como sostiene Graciela Morgade, “Toda educación es sexual”: se puede educar a través del silencio, de la represión, de la prohibición. A través de prácticas y lenguajes se construyen sujetos femeninos y sujetos masculinos, produciendo “marcas” de identidad a través de dispositivos de poder que realizan una pedagogía de la sexualidad (LOPES LOURO: 1999). Se definen las prácticas correctas y las incorrectas para cada sexo que constituyen estereotipos y normativas que calan hondo en la subjetividad de cada uno y de cada una.  En general, la educación que se brindó hasta ahora respondió a los patrones hegemónicos de la sociedad con respecto a la sexualidad, es decir, a las concepciones patriarcales y machistas que aún hoy se encuentran arraigadas en nuestra cultura, en nuestra forma de ver el mundo y de relacionarnos. Se trata de la construcción social del cuerpo (que siempre es un cuerpo sexuado), y de sus articulaciones con el género, que en general tienen una impronta importante de hertenormatividad, excluyendo a las identidades que se atreven a escapar de este mandato social.

El planteo de la Ley de ESI hoy es poder desnaturalizar estas prácticas, hacer conscientes los procesos de subjetivación y abonar a una perspectiva que comprenda la  multidimensionalidad de la constitución de la sexualidad, con respeto a la diversidad y a los derechos de elegir en libertad. Si bien son muchas las instituciones y los dispositivos de poder que desarrollan una pedagogía de la sexualidad (hoy principalmente los medios de comunicación masiva), es el Estado quien tiene la responsabilidad de garantizar la igualdad de oportunidades de acceso a la información de calidad y a los recursos que permitan ejercer estos derechos.

La educación sexual integral no está relacionada únicamente con el plano biológico y anatómico, sino que incluye al plano afectivo o identitario. Según los lineamientos curriculares definidos para la ESI, contempla “las mediaciones socio-históricas y culturales, los valores compartidos y las emociones y sentimientos que intervienen en los modos de vivir, cuidar, disfrutar, vincularse con el otro y respetar el propio cuerpo y el cuerpo de otras personas”. Que la escuela hable de estos temas de manera abierta se convierte en una fuerte necesidad en un contexto donde diferentes tipos de violencia sexista se practican todos los días en diversos ámbitos. La educación sexual se convierte también en una cuestión de salud pública, en lo referido a métodos anticonceptivos y métodos para evitar contagios de enfermedades de transmisión sexual; cuidado del cuerpo, higiene y visitas médicas; mecanismos de autoprotección y de defensa frente a situaciones de violencia física (golpes, maltratos, violaciones).

La ESI debe trabajar sobre la sexualidad desde una perspectiva integradora que considere la condición social del ser humano así como las individualidades de cada uno. Para esto debe promover procesos de aprendizaje en tres niveles: el pensamiento, los sentimientos y las prácticas concretas. Deben ser contenidos a trabajar: la información científico-técnica adecuada a cada edad, la deconstrucción de ciertas formas discriminatorias de entender la sexualidad y el cuerpo, la capacidad de desarrollar emociones y sentimientos y comunicarlas, el cuidado personal y colectivo de la salud y la integridad física, y la puesta en práctica de estas formas de relacionarse con el propio cuerpo y los de los demás.  Intervenir en todos estos aspectos desde la infancia es intervenir en el momento y el lugar en el que se generan las ideas acerca de la sexualidad y las primeras construcciones de la propia identidad.

Las instituciones escolares deben brindar las herramientas y los recursos necesarios para maximizar las oportunidades y el alcance de las políticas públicas de inclusión y bienestar a toda la población. Para esto deben ofrecer capacitaciones para los docentes que sean adecuadas, periódicas y con información actualizada.

El Estado debe asignarles recursos presupuestarios y materiales para que esto pueda llevarse a cabo. De no asignarse correctamente, los directivos y la comunidad escolar en general deben reclamarlo de las maneras que consideren válidas. Las Escuelas deben fomentar los debates didácticos, pedagógicos y políticos hacia adentro del plantel docente; apoyando y acompañando a los docentes más arriesgados que se animen a inventar y a proponer nuevas estrategias y nuevos planteos en el marco de los lineamientos de la ESI. Se debe garantizar el conocimiento sobre la temática desde diferentes perspectivas, abriendo las diferentes posibilidades de placer con respecto a esta dimensión de la vida. Corresponde a la escuela, ser el espacio desde el cual problematizar y cuestionar los prejuicios y valores patriarcales, machistas, homofóbicos y hétero-normativos que influyen a los niños a través del contexto socio-cultural en el que se encuentran inmersos.

Hacia adentro del aula, los y las docentes como profesionales que trabajamos de manera cotidiana con los niños y las niñas somos los ejecutores más directos de todo lo que venimos diciendo. Aunque existan los lineamientos y los diseños curriculares, somos los docentes los  constructores y planificadores de la enseñanza real y concreta de la educación sexual en las escuelas. Recae sobre nosotros/as una enorme responsabilidad que implica un gran desafío: la posibilidad de incorporar estos contenidos tanto de manera específica como de manera transversal. Construir los demás contenidos en función de una perspectiva de género que no sea discriminatoria ni heteronormativa ni machista, que permita reconocer los derechos de los otros y las otras: los nuestros.

Debemos trabajar de manera creativa para llevar adelante este desafío con seriedad, siendo conscientes de la importancia de la tarea. La formación es también  una responsabilidad propia: el espíritu de búsqueda debe estar presente tanto en la investigación como en la imaginación de nuevas estrategias y nuevas actividades.

El material principal con el que trabajar, sobre todo en el nivel inicial, lo traen las niñas y niños de sus casas, de la televisión, de la calle, etc. Las dudas, los supuestos, las emociones y las realidades de cada uno de los sujetos nos dan tela para cortar y para intervenir en la conformación de los supuestos y las concepciones sobre la sexualidad propia y la de los/as demás, sin negar la corporalidad de cada uno de los niños y las niñas. Deben permitir la exploración de su sexualidad y fomentar la construcción de relaciones sociales y personales sanas, en las que pueda desarrollarse la capacidad emocional y sentimental de cada uno/a sin distinción de sexo, género, raza o religión. La mejor forma de cuidar nuestro propio cuerpo es conociéndolo e investigándolo. La sexualidad infantil, principalmente en la primera infancia, se niega o se reprime, resulta incorrecta. Los y las docentes debemos poder deconstruir esta mirada, acompañando los procesos de exploración personal que cada niño/a hace, no sólo en cuanto a la automanipulación, sino también con respecto a las preguntas y a las hipótesis que manejan con respecto a las relaciones con los demás, las diferencias entre los sexos, las orientaciones sexuales, el sexo como práctica, etc.

Por último, los docentes deben fomentar la relación con las familias, en la medida en la que éstas lo permitan. La posibilidad de trabajar con ellas y generar espacios de encuentro donde se informe y se presente el enfoque integral y se invite a acompañar el proceso de aprendizaje de sus niños es fundamental para incluirlos como responsables de la tarea de brindar una educación sexual adecuada.

 

 

2.

A partir de la lectura de los Propósitos formativos que se proponen en los Lineamientos Curriculares para la Educación Sexual Integral, hemos decidido trabajar sobre los siguientes propósitos formativos:

  • Estimular la apropiación del enfoque de los derechos humanos como orientación para la convivencia social y la integración a la vida institucional y comunitaria, respetando, a la vez, la libertad de enseñanza, en el marco del cumplimiento de los preceptos constitucionales. (Lineamientos Generales)
  • Proporcionar el conocimiento del cuerpo humano, brindando información básica sobre la dimensión anatómica y fisiológica de la sexualidad pertinente para cada edad y grupo escolar (Lineamientos Generales)
  • Propiciar aprendizajes basados en el respeto por la diversidad y el rechazo por todas las formas de discriminación. (Lineamientos Generales)

Luego leímos los contenidos propuestos para trabajar la ESI en el Nivel Inicial, éstos están agrupados en torno a cuatro ejes organizadores, que son los siguientes: a) Conocimiento y exploración del contexto; b) Desarrollo de competencias y habilidades psicosociales; c) Conocimiento y cuidado del cuerpo; d) Desarrollo de comportamientos de autoprotección.

Consideramos, en primer lugar, que la organización de los contenidos en cuatro grades ejes organizadores responde a la idea de trabajar transversalmente la ESI en el Nivel Inicial, trabajando de forma constante en el día a día. En este sentido, es necesario planificar actividades en el trabajo cotidiano para lograr cambios y brindar igualdad de oportunidades a los niños y niñas a través de lo lúdico. Al mismo tiempo, consideramos importante realizar algunas actividades concretas que nos permitan evaluar lo que los niños/as aprenden en el trabajo cotidiano y trabajar con las familias para poder reflexionar y pensar una Eduación Sexual Integral que involucre a todos/as. Es por esto que proponemos una secuencia de actividades a ser realizadas en distintos momentos del año. Dichas actividades serán combinadas con un trabajo transversal que permitirá que en cada actividad se puedan poner en juego los conocimientos adquiridos a través del trabajo de la ESI realizado cotidianamente.

Para la secuencia de actividades propuesta para trabajar la ESI, utilizaremos los siguientes contenidos:

  • Identificación y valoración de las diferencias físicas de las personas como aspectos inherentes del ser humano que lo hacen único e irrepetible.
  • Identificación de todas las partes externas del cuerpo y algunas de sus características.
  • Reconocimiento y valoración de los trabajos que desarrollan mujeres y varones en diferentes ámbitos, identificando cambios y permanencias a lo largo del tiempo.
  •  La posibilidad de respetar, ayudar y solidarizarse con los otros/as
  • Reconocer las diferencias entre los cuerpos
  • Exploración de las posibilidades del juego y de elegir diferentes objetos, materiales e ideas, brindando igualdad de oportunidades a niñas y niños.
  • Reconocimiento de la existencia de una gran diversidad de seres vivos en cuanto a sus características (relación: estructuras y funciones) y formas de comportamiento y la especificidad de los seres humanos.

A partir de esto, proponemos cuatro actividades para la sala de 5:

 

ACTIVIDAD 1:Reconocimiento del cuerpo

 

En esta primer actividad, los objetivos son que los niños/as puedan identificar y valorar las diferencias físicas de las personas como aspectos inherentes del ser humano que lo hacen único e irrepetible, identificar todas las partes externas del cuerpo y algunas de sus características, utilizando un vocabulario correcto para nombrar los órganos genitales y que puedan desarrollar y valorar la noción del concepto de intimidad y la valorar el respeto y cuidado de la intimidad propia y la de los otros/as.

Algunas de las preguntas esenciales a partir de esta actividad son: ¿Cómo es nuestro cuerpo y el de los otros/as?, ¿Existen diferencias entre las personas? ¿Cuáles?, ¿Cuáles son las partes íntimas?, ¿Por qué son privadas?, ¿Por qué las cubrimos?, ¿En qué se diferencian los niños y las niñas?, ¿Cómo se nombran correctamente los órganos genitales?

 

Se debe organizar la sala en grupos de no más de cuatro niños y niñas, para que las interacciones y decisiones que se tomen en relación a la tarea puedan ser escuchadas y discutidas entre sus integrantes.

Entregaremos un papel afiche a cada grupo y tres marcadores de distinto color. Les daremos, primero, la consigna de dibujar la silueta de una compañera/o; luego, les pediremos que dibujen sobre ella las partes externas del cuerpo representado (ojos, ombligo, genitales, etcétera) y, si se animan, algunas partes interiores (corazón, estómago, etcétera). Deberán utilizar los tres colores distintos: uno, para la silueta; otro, para las partes externas, y el tercero, para la internas.

Esta primer consigna, permite que las docentes puedan observar cuánta noción tienen o van construyendo los niños y las niñas sobre su propio cuerpo y cuánto de su propia imagen han internalizado. Al mismo tiempo, permite que el trabajo se dé a partir de lo que los niños/as traen aprendido e intervenir, de ser necesario, para que logren construir una noción crítica y compleja del cuerpo humano.

En una segunda instancia, cuando los dibujos están listos, los expondremos con toda la sala para observar, entre todos y todas, las partes que dibujó cada grupo. Las docentes deberán guiar a los niños/as para observar, puntualmente, qué diferencias y semejanzas encuentran en cada dibujo; por ejemplo: si dibujaron una nena o un nene, y cómo se dan cuenta de esta diferencia; qué partes del cuerpo dibujaron (externas e internas); si falta alguna que esté en un dibujo y en otro no.

En este punto, también será importante que las docentes intervengan para ayudar a los niños/as a mencionar las partes del cuerpo correctamente, usando un lenguaje lo más científico posible y, al mismo tiempo, trabajando en diferenciar las partes intimas del cuerpo de las que no lo son, generando que los niños/as desarrollen la noción de intimidad, la cual debe ser claramente distinta de la idea de “lo prohibido”. De este modo, los niños/as irán incorporando una idea de la sexualidad sana que considera importante trabajar “lo íntimo” sin generar miedos que se relacionan con “lo prohibido”.

Luego, miraremos algunas imágenes que muestren distintos cuerpos desnudos y vestidos para trabajar en la observación e identificación de sus partes y de sus diferencias y similitudes (alto, bajo, gordo, flaco, vestido, desnudo, etc), tomando como punto de partida la puesta en común hecha previamente. En este punto, la docente deberá intervenir tomando como eje las observaciones que realicen los niños/as, pudiendo proponer otras formas de mirar las mismas imágenes. El objetivo será que los niños/as puedan identificar y valorar diferencias físicas de las personas como aspectos inherentes del ser humano que lo hacen único e irrepetible desde una perspectiva que trabaje la diversidad con el fin de que los niños/as puedan aceptar las diferencias desde una actitud inclusiva, al mismo tiempo que se siga trabajando sobre la noción de intimidad.

Por último, a modo de cierre, se mostrará a los niños/as la lámina propuesta por el Ministerio de Educación “Educación sexual integral: las partes del cuerpo”, en la cual aparecen las partes del cuerpo de un niño y de una niña desnudos. Nuevamente habrá un intercambio entre todos/as donde las docentes deberán evaluar lo que los niños/as hayan aprendido interviniendo de ser necesario para aclarar posibles dudas.

Luego se eligirá un sector de la sala para que la lámina quede pegada, invitando a que los niños/as puedan preguntar, en cualquier momento, las dudas que puedan tener respecto del cuerpo humano. El objetivo es que lo trabajado específicamente en la actividad pueda ser retomado en distintos momentos y de distintas formas según las inquietudes que los alumnos/as puedan tener.

 

ACTIVIDAD 2: Distintas familias

En esta segunda actividad, los objetivos son propiciar a los niños/as aprendizajes basados en el respeto por la diversidad y el rechazo por todas las formas de discriminación, hacer que los niños/as puedan conocer distintas formas de organización familiar y sus dinámicas, haciendo que se valoren y respeten los modos de vida diferentes a los propios.

Algunas preguntas esenciales para esta actividad son: ¿Todas las familias son iguales?, ¿Qué tienen en común las familias? ¿Qué no?, ¿Qué cosas hacen a una familia?

 

Como primer consigna, se presentarán distintas láminas (ver anexo) que muestren variadas formas de familias: familias monoparentales (un adulto que cumpla la función parental y un niño o niña); familias nucleadas (compuesta por padre, madre, y hermanos/as); familias extendidas (varias generaciones y su convivencia); familias ensambladas (por ejemplo, un adulto con sus hijos/as y otro adulto a su vez con otros hijos de una pareja anterior); familias compuestas por dos generaciones (abuelos/as a cargo de sus nietos/as); familias homoparentales (dos padres o dos madres); etcétera.

A partir de la observación de dichas imágenes, las docentes propondrán un diálogo en el cual los niños/as deberán decir qué diferencias y qué similitudes encuentran entre las distintas fotos. En este punto, las docentes deberán guiar el diálogo entre los niños/as con el objetivo de que éstos puedan identificar que se trata de distintos tipos de familias pero sin intervenir demasiado para poder observar qué nociones de familia tienen los alumnos.

En una segunda instancia, según lo que haya surgido del primer intercambio entre los niños/as, las docentes explicaran, si lo creen necesario, que las fotos representan distintos tipos de familias. A partir de esta intervención, se les pedirá a los niños/as que piensen cuáles son las características que tienen en común que hacen que todas sean familias. Una vez pensado eso, se les preguntará cuáles son las diferencias que aparecen en cada una de dichas familias.

En esta instancia, observaremos cada una de las imágenes y, ayudados por ellas, podremos conversar con el grupo sobre las distintas formas de familia existentes. Analizar las cosas que tienen en común y sus diferencias. Será importante que las docentes hagan hincapié en este último punto para poder evidenciar las diversidades culturales, étnicas, religiosas, etc., que determinan a cada familia y, al mismo tiempo, los puntos en común por los cuales todas son denominadas familias, con el objetivo de que los niños/as adquieran criterios de observación y valoración basados en el respeto por la diversidad y el rechazo por todas las formas de discriminación. Promoviendo que los niños/as puedan conocer distintas formas de organización familiar y sus dinámicas existentes en la actualidad, aunque éstos excedan el marco de la sala del Jardín, haciendo que se valoren y respeten los modos de vida diferentes a los propios.

 

En una segunda instancia, con el objetivo de profundizar en la mismas ideas. Las docentes leerán a toda la sala el cuento “Familias. La mía, la tuya, la de los demás” de Graciela Repún, Elena Hadida y Viviana Garófoli.

Luego de la lectura, habrá un intercambio entre las docentes y los alumnos/as donde se buscará asentar las ideas previamente trabajadas con las imágenes a través del diálogo, buscando que los niños/as puedan ir desarrollando la confianza, la libertad y la seguridad para poder expresar sus ideas y opiniones y formular preguntas que puedan inquietarlos.

Para cerrar la actividad, será importante que las docentes realicen una ronda donde entre todos se puedan poner en común los diferentes aspectos que circularon durante toda la actividad y proponiendo una conclusión que, partiendo de la idea del respeto y la valoración de la diversidad, involucre una idea de la familia como grupo de pertenencia, sea cual fuere su composición y que, al mismo tiempo, remarque la importancia del grupo familiar y la vinculación de sus integrantes a través del amor, la contención, el cuidado y la colaboración.

 

ACTIVIDAD 3: Juego de roles

Esta actividad se desarrollara con el fin de trabajar los objetivos que tienen que ver con la exploración de las posibilidades del juego y de elegir diferentes objetos, materiales e ideas, brindando igualdad de oportunidades a niñas y niños, al mismo tiempo que se espera que los niños/as puedan reconocer la existencia de una gran diversidad de seres vivos en cuanto a sus características y formas de comportamiento.

Las preguntas que creemos esenciales que se realicen son: ¿En qué juegos la pasas bien?, ¿En cuáles no?, ¿Qué te divierte más? ¿Por qué?, ¿Existen juegos exclusivos de niños? ¿Y de niñas?

 

En un comienzo, se reunirá a toda la sala en una ronda y se preguntará a los niños/as sobre los trabajos que realizan sus familiares adultos. En este punto, se buscará conocer qué traen los niños/as aprendidos en relación a los roles de la sociedad, y evaluar cuánto relacionan determinadas actividades con determinado género.

En un segundo momento, se organizara la sala en dos grupos mixtos y se les propondrá dos grandes rincones de juego: uno que responde al ámbito privado del hogar, en el cual habrá materiales como: muñecos, cocina, productos de limpieza, mamaderas, pañales, etc.; y otro rincón que responderá al ámbito público del trabajo, utilizando como eje central “el trabajo de la construcción”. En este rincón contaran con materiales como: herramientas, cascos de construcción, bloques, etc.

Las docentes, en un comienzo se dedicarán a observar las reacciones de los niños y niñas respecto del sector en el cual están desarrollando el juego, prestando particular atención a las relaciones que los niños/as entablen a través del juego, los roles que se asignen entre ellos en cada rincón. En un segundo momento, la consigna será que cambien de rincón los distintos grupos, asegurándose que todos/as pasen por cada uno de los rincones. Se realizará el mismo trabajo que en el momento anterior.

A partir de este trabajo, las docentes podrán registrar qué piensan los niños y las niñas de las familias, qué roles desempeñan en relación al trabajo, al cuidado de los bebés, al trabajo doméstico y al cuidado del hogar. En caso de observar que los niños y las niñas reproducen los estereotipos tradicionales (por ejemplo: que los varones van al trabajo y las chicas cuidan a los bebés) es importante que las docentes intervengan en el juego, problematizado la situación de juego, intentando generar un cambios de roles para que todos/as los niños/as puedan observarse y observar a los otros en distintos roles.

Para finalizar la actividad, se juntarán todos/as en una ronda en la que pondrán en común lo que hicieron. En este momento es importante que las docentes, retomando lo conversado al comienzo de la actividad, puedan repreguntar haciendo hincapié en problematizar las nociones que hayan surgido en relación a los roles socialmente asignados según los géneros. Se buscará que los alumnos/as puedan poner en palabras qué roles les resultaron más divertidos, más cómodos y por qué, relacionando sus respuestas con las ideas que ellos “traían” al comienzo de la actividad.

Para concluir, es importante que las docentes dejen asentada la idea de que no existen actividades específicas para hombres y para mujeres, con el objetivo de que  los niños/as se sientan libres de seguir probando y desarrollando, en futuras actividades, distintos roles sin importar su género.  

 

ACTIVIDAD 4: Trabajo con las familias

Proponemos como cierre de este ciclo, una actividad en conjunto con las familias. Los objetivos son que los niños/as puedan reconocer y valorar los trabajos que desarrollan mujeres y varones en diferentes ámbitos, identificando cambios y permanencias a lo largo del tiempo, y que aprendan a respetar, ayudar y solidarizarse con los otros/as. También buscamos acercar a las familias a los lineamientos curriculares de la ESI haciéndolos partícipes de la formación de sus hijos en estas temáticas, desterrando mitos y deconstruyendo prácticas discriminatorias y sexistas.
Las preguntas que buscamos que se realicen son: ¿Qué tipos de trabajos suelen realizar los hombres y cuáles las mujeres?, ¿Siempre fue así?, ¿Cómo era antes?, ¿Qué pasa si un nene juega en el rincón de la cocina?, ¿Qué pasa si una nena juega en la construcción?, ¿Hay juegos para nenas y juegos para nenes?

Se decidirá un día y un horario para invitar a las familias a participar de las actividades del jardín.
Los niños comenzarán jugando en los rincones como lo vienen haciendo en el cotidiano. Una docente se encargará de evocar las reflexiones de la actividad 3 con respecto a los juegos para niñas y para niños. Mientras comienzan el juego, las familias permanecerán en otro lado del salón con el resto de las docentes. Se hará una breve introducción sobre los lineamientos curriculares de la educación sexual integral en el nivel inicial, nombrando los 4 ejes y enunciando los propósitos y contenidos que se vienen trabajando. Luego se les pondrán a disposición distintos juguetes para que elijan uno y decidan intervenir en lo que sus hijos están haciendo. Pondremos mamaderas, pañales, un cochecito, martillos, escobas, destornilladores, un casco de construcción, muñecas, autitos y soldaditos. En función de las elecciones observadas, se prestará atención a las reacciones de los niños/as con respecto a ellas: si cuestionan, si no cuestionan, si explican o traen las reflexiones de la actividad anterior, etc. Después de un determinado tiempo, se propondrá intercambiar los juguetes con otros padres por otro completamente distinto, pasando al rincón opuesto. De esta manera, se recorrerán las diferentes actividades adultas con la idea de que todos y todas, sin distinción de género, jueguen en todos los espacios. Se le da un tiempo necesario para que esto pase y luego se llama a armar una ronda entre todos/as.
La idea de esta parte es que los adultos reflexionen sobre cuáles fueron los juguetes y los rincones que les resultaron más cómodos/más incómodos, cómo jugaban ellos de chicos, etc. Para los niños se puede pensar en cuánto de esto se ve en casa, quiénes son los que están más en la cocina, cuántas obreras de la construcción conocen, etc. La docente cuestionará la idea de que existan juguetes para nenes y juguetes para nenas, así como los roles sociales asignados a cada género en cuestiones domésticas y en los ámbitos públicos, en las profesiones y los trabajos. Acá se puede buscar complicidad en los padres para construir un relato sobre los cambios y permanencias en la historia de la relación de hombres y de mujeres con las tareas domésticas y los ámbitos laborales. Se terminará con una breve reflexión sobre cómo deberían ser esas relaciones en base al respeto, la solidaridad y la distribución equitativa de tareas.

 

Bibliografía

http://www.chicos.net.ar/libros/cuadernillo_pabloyjulieta.pdf

  • Trabajo sobre ESI profesora del Eccleston:

http://ieseccleston.buenosaires.edu.ar/roman_8.pdf

Anexo

Láminas actividad 1

Láminas actividad 2

Cuento actividad 2

Cuento de Graciela Repún, Elena Hadida y Viviana Garófoli:

FAMILIAS

LA MÍA, LA TUYA, LA DE LOS DEMÁS

Estos son Julián y Marina. Siempre juegan y la pasan bien juntos, aunque a veces también pelean.

Cuando pelean, es suficiente que Marina diga NO para que Julián diga SÍ.

Estas son sus mascotas, Violín y Serenata. Siempre juegan y la pasan bien juntos, aunque a veces también pelean.

Hoy Marina y Julián están jugando a la familia. Julián se vistió como un papá de antes y  Marina, como una mamá antigua. Se parecen a las fotos que tienen los abuelos.

Es divertido, pero Marina se queja:

-En las casas de antes, ¿había una sola silla?; los hombres de antes, ¿se cansaban más?

Ahora Marina y Julián pasean a sus hijos. ¡Miren cuántos tienen!

Julián dice que se llaman “Familias Pablotos”… porque se parecen a la familia de su amigo Pablo. A Julián le gusta ir a la casa de Pablo. Con tantos hermanos, siempre

encuentra con quien jugar. Lo mejor pasa después de jugar, ¡hay un montón de manos para ordenar! Lo peor pasa después de ordenar, ¡hay un montón de  bocas para

comerse todas las cosas ricas!

Marina y Julián juegan a ser como la familia del Sol. ¿Quieren conocerla? Sol vive con su abuela y su mamá. Aunque es muy temprano, las tres ya están despiertas. La mamá se prepara para ir al trabajo. La abuela prepara el desayuno. ¡Y Sol se prepara para saltar a la cama de su mamá! Quiere sentir su calorcito un rato más.

Ahora Julián y Marina juegan a ser como la familia de Bruno.

Brunos y sus papás son diferentes y parecidos. Puede ser, porque Bruno es adoptado.

No vino de la panza de la mamá, pero sus papás lo eligieron como hijo. Ahora son familia. Los tres se ríen y se enojan por las mismas cosas. Ponen la misma cara, al mismo tiempo, y cada vez se parecen más.

Marina tiene un ataque de risa. Se acuerda de lo que pasó hoy, en su

jardín, con los mellizos Santi y Lucas. La mamá no  estaba porque

viajó para dar un concierto. ¡Es una pianista famosa!

Lucas y Santi se quedaban se quedaron como siempre con su papá, que es un genio para coser botones. Ya también es un genio enseñando a atarse los cordones de las zapatillas.

 

 

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